Todo empieza con la voluntad.WordPress.com site

Archivo de Autor

DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA EN EL PERÚ

DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA EN EL PERÚ

Canción, es composición en verso, que se canta, o hecha a propósito para que se pueda poner en música.  Música con que se canta esta composición (Acepción según el diccionario RAE).

Criollo o criolla, eran los descendientes de padres europeos nacidos en territorios que los españoles ocuparon en América y otras colonias europeas en dicho continente.  También lo eran los descendientes de las personas de raza negra nacidas en tales territorios.

Criollismo es exaltar las cualidades de lo criollo. Movimiento literario hispanoamericano del primer tercio del siglo XX inspirado en las tradiciones criollas.

ANTECEDENTES DELCRIOLLISMO

Son esos criollos, descendientes de padres europeos y africanos, quienes asumen el sentimiento de patria; y, después surgen en ellos iniciativas separatistas que culminaron con la independencia de nuestros países.

El criollismo” en el Perú involucra comida, música, y bailes.  El Vals es baile de origen alemán; la Polca y la Mazurca, son danzas de origen polaco; la Jota es Aragonesa; y, El Tanguillo es de la provincia de Cádiz.   Estos bailes y sus respectivas músicas originaron en el Perú el vals y la polca criolla.  Luego, surgen otros ritmos musicales como la zamacueca, el tondero, la marinera, el festejo, los pregones, el landó, etc.

Se dice que la clase popular peruana acogió al vals y lo trasladó, de los salones de la alta sociedad, al callejón de patios con pisos de tierra, de desigual nivel de nuestros barrios limeños.

LA GUARDIA VIEJA

A principios del siglo XX comienzan a aparecer los pioneros de la canción criolla. En esta etapa, hasta el año 1920, surgen los criollos de la “Guardia Vieja”; de quienes quedan valses muy hermosos, como “Canto a Luis Pardo” (Julio Arredondo); “Ídolo” (Braulio Sancho Dávila); “Amelia” (Felipe Pinglo Alva); “La Cabaña” (Alejandro Sáez); “Un Suspiro” (Pedro Bocanegra); “La Palizada” (Alejandro Ayarza “Karamanduka”); entre otros.

Don Justo Arredondo junto con don Miguel Almenerio son los representantes de lo que se conoce como “La guardia vieja” del cantar limeño.

El dúo “Montes y Manrique”, conformado por los señores Eduardo Montes y César Augusto Manrique fueron los primeros en grabar en 1911, en los Estados Unidos de Norteamérica, un total de 182 interpretaciones musicales peruanas, de los cuales se dice que 24 fueron valses, 45 yaravíes, 36 marineras, y 36 tristes.  Estas grabaciones salieron a la venta en 1912, en varias etapas, realizados en acetatos de carbón.

Doña Rosa Mercedes Ayarza de Morales (Lima, 8 de julio de 1881-Lima, 2 de mayo de 1969), auténtica pionera de nuestra música peruana, tanto en lo académico como en lo popular, destacó como notable maestra de canto, investigadora, recopiló muchas canciones que de otro modo habrían quedado en el olvido. Era hermana de Alejandro Ayarza “karamanduka”, personaje central del criollismo.

Alejandro Ayarza “Karamanduca”, nació el 21 de julio de 1884 en Lima.  Fue un bohemio sin par, militar de carrera.  En 1912 estrena su obra “Música Peruana” en el Teatro Victoria.  Falleció el 31 de diciembre de 1955 en Lima.

FELIPE PINGLO ALVA

El historiador don Jorge Basadre, en el tomo X, capítulo CXCII de su monumental obra “Historia general de la República”, destaca al notable poeta y compositor limeño Felipe Pinglo Alva; señalando que es el auténtico y genuino autor del capítulo más luminoso de la canción criolla.

Felipe Pinglo Alva

Felipe Pinglo Alva, nació en Lima el 18 de julio de 1899, siendo hijo de un docente,  Quedó huérfano de madre desde muy pequeño. La pobreza en la que vivió, más las enseñanzas de su padre, y la de sus tías, lo formaron con mucha emoción social.  Rasgo que se observa en sus aproximadamente 300 poemas y canciones; siendo las más conocidas: El plebeyo, El Huerto de mi Amada, Bouquet, El Canillita, Pobre Obrerita, Porfirio, Celos, Mendicidad, entre otros. Era de aspecto físico enjuto, de ojos profundos, y cojeaba ligeramente; pero su inspiración era desbordante.  Falleció prematuramente el 13 de mayo de 1936.

José María Arguedas diría del maestro Felipe Pinglo Alva: “fue quien le enseñó a los limeños a querer su música”.

APOTEOSIS DE LA MÚSICA CRIOLLA

Entre los años 1935 y 1956, las emisoras de radio programaban música criolla en vivo, siendo sintonizadas por las familias limeñas. Las disqueras IEMPSA, El Virrey, Sono Radio, imprimían enormes tiradas de placas de acetato de carbón. Vino la apoteosis de la música criolla, por ende de los compositores e intérpretes, quienes obtuvieron buenos ingresos.  Muchos de ellos tenían distintas ocupaciones: obreros como Pablo Casas; albañiles como los Hermanos Ascuez; o magníficos marmolistas como Eduardo Márquez Talledo.  Destaca también Victoria Santa Cruz Gamarra, autora de pregones fundamentales, compositora, coreógrafa, diseñadora, gran exponente del arte afro peruano.

Victoria Santa Cruz

Entre los años 1940-1959 surgen grandes personajes de la música criolla, incentivados por las composiciones de Felipe Pinglo Alva.  Así tenemos a Filomeno Ormeño, Laureano Martínez, Lucho de la Cuba, Pablo Casas, Nicolás Wetzel, Serafina Quinteras, Amparo Baluarte, Felipe Coronel Rueda, Eduardo Márquez Talledo, Manuel Covarrubias, y otros más.

DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA

El Presidente del Perú don Manuel Prado Ugarteche decretó en 1944 la fecha de celebración de la canción criolla.  Se dice que inicialmente fue fijado el 18 de octubre, pero por coincidir con la fiesta del Señor de los Milagros se determinó el 31 de octubre como el Día de la Canción Criolla.

Los periódicos de la época comentan que ese día “a las 11 de la mañana se llevó a cabo una Misa en la Iglesia del Carmen, en los Barrios Altos, en homenaje a todos los autores, compositores e intérpretes del cancionero popular que ya no se encontraban presentes en este mundo. Más tarde, a la 1 p.m., se realizó una romería al Cementerio General para colocar ofrendas florales en las tumbas de los precursores de la canción criolla. Desde las 3 hasta las 5 de la tarde hubo audiciones musicales en los establecimientos penales”.

En “El Comercio” del 9 de octubre de 1987, el columnista Gonzalo Tealdo hace memoria de los festejos de ese primer día de fiesta nacional.  Dice: “Se celebró por primera vez en la esquina de los jirones Huánuco y Antonio Miró Quesada, vale decir las calles de Acequia de Islas y Naranjos, en los altos, casa donde nació y murió Rómulo Sessarego, el bien recordado cameraman y fotógrafo, cuya gran afición le permitió donar antes de su muerte, un valioso acopio al Ministerio de Educación.  Sessarego alquiló esa finca de dos pisos al Centro Musical Carlos A. Saco, atendiéndose a su gran amistad con Juan Manuel Carrera, vecino conspicuo de los Barrios Altos y presidente de la institución”.

Ese mismo diario comenta que, “Juan Manuel Carrera del Corral, dos días antes de conocerse la resolución, preparó un memorial que hizo circular en una frejolada ofrecida en el Centro Musical “Carlos A. Saco”. Dentro de los firmantes figuraban el diputado por Lima Felipe Andrade, Elvira Miró Quesada, Alejandro Ayarza “Karamanduka”, Fernando Graña Elizalde, Jorge Carcovich y otros”.

“Con la expedición de la ley, los limeños celebraron en grande. La noche del 31, ante una multitud de más de cinco mil personas, mayormente vecinos de los Barrios Altos, se dio inicio a la verbena criolla que tuvo como escenario el balcón del centro musical “Carlos A. Saco”, desde donde el Presidente de la República dio lectura al Decreto Supremo que creaba el Día de la Canción Criolla”.

“Como propulsor de la iniciativa, el periodista Carrera se dirigió al público y abrió el desfile de astros y estrellas del cancionero limeño, encabezados por “La Limeñita y Ascoy”, que iniciaron su actuación cantando el vals de Ayarza “La Palizada”. También estuvieron presentes, entre otros, Teresita Arce, Carlos Pacheco, así como los hermanos Augusto y Elías Ascuez”.

“Aurelio Collantes, investigador de la música popular en el país, señala que se escogió el 31 de octubre no sólo para celebrar el acontecimiento, sino para realizar al día siguiente (1 de noviembre) una romería para recordar y tributar el homenaje a los compositores y músicos fallecidos”.

“En el Parque Universitario, el centro musical Felipe Pinglo Alva organizó también otra verbena, lo mismo sucedió en la Plazoleta de Malambito en el Rímac, en el centro musical Pedro A. Bocanegra. Igualmente, en la plaza de Armas de La Victoria (hoy Manco Cápac), Alameda de los Descalzos y en la plaza del Óvalo del Callao”.

“A partir de 1950, la fiesta se popularizó y eran los centros musicales los encargados de organizarlas. Los limeños se preparaban todo el año para homenajear al criollismo. Se armaba la jarana también en las casas, parques o en las calles, cualquier lugar era bueno para festejar con bailes y cantos, guitarras y cajón”.

“La influencia del Halloween y otros ritmos foráneos, la falta de nuevos valores e incentivos para defender nuestro patrimonio cultural, hicieron que esta magia fuera desapareciendo. Hoy el Día de la Canción Criolla se festeja en los pocos centros musicales que existen, en las Peñas Turísticas y algunos restaurantes. Como bien lo dice con nostalgia y preocupación el maestro Manuel Acosta Ojeda: “Ha dejado de pertenecer a las calles, cuando sus canciones contaban las venturas y desventuras de los callejones de una Lima que ha quedado en la historia. Somos los costeños bien nacidos quienes estamos obligados a defenderla. Soberanía también es nuestra autoestima, nuestra personalidad, lo que nos caracteriza, lo que nos identifica”.

La celebración de ese día no quedó allí; de 9 a 11 p.m. se llevaron a cabo verbenas y audiciones en diferentes sectores de Lima y Callao. Los centros musicales “Felipe Pinglo”, “Pedro Bocanegra”, “Carlos Valderrama”, “Tipuani”, “Victoria” y “Mariano Melgar” estaban repletos de gente que celebraba el día de la música del pueblo. En el Callao también celebraron la fiesta con el elenco del “Centro Social Ferroviario del Callao”.

JUAN MANUEL CARRERA DEL CORRAL, GESTOR PRINCIPAL

El gestor principal de este reconocimiento fue el presidente del Centro Musical “Carlos A. Saco”, don Juan Manuel Carrera del Corral, que nació el 11 de mayo de 1904 en la ciudad de Lima. Sus padres fueron el doctor Juan Manuel Carrera, Auditor General del Ejército, y de doña María Esther del Corral.  No era cantante ni músico. Trabajaba como operario en “El Comercio”, teniendo a su cargo el linotipo de titulares. Logró alcanzar su sueño de ver institucionalizado la celebración de la canción criolla.  Luego de una operación quirúrgica de urgencia, Juan Manuel Carrera dejó de existir en el Hospital Obrero a las 11 de la noche del domingo 3 de mayo de 1959.

NUEVOS INTÉRPRETES Y COMPOSITORES

A partir de los años 50 aparecen otros compositores, que realzan el género musical criollo.  Destacan: Augusto Polo Campos, Mario Cavagnaro, Manuel Acosta Ojeda, César Miró, Luis Abelardo Núñez, Pedro Pacheco, Juan Mosto, Félix PasacheJosé Escajadillo; entre tantos otros. Hay que subrayar a las damas: Alicia Maguiña, Leonor García, Chabuca Granda.

Chabuca Granda

La legendaria Chabuca Granda, autora del vals “La Flor de la Canela”, revela que el personaje de esta canción no es una creación imaginaria, sino que la había inspirada una mujer morena llamada Victoria Angulo. Escribió también, José Antonio, Cardo y ceniza, Fina Estampa, entre otros.

Seguidamente el género criollo se internacionaliza, llegando a tierras lejanas, con  algunos embajadores de nuestra música, como: Los Chamas, Los Morochucos, Los Embajadores Criollos, Los Kipus, Los Zañartu, el gran Oscar Avilés, Arturo “Zambo” Cavero, Pepe Vásquez, Luis Abanto Morales, Eloísa Angulo, Delia Vallejos, Jesús Vásquez, Teresa Velásquez, Esther Granados, Edith BarrLucha Reyes, Victoria Santa Cruz, BartolaSusana Baca, Martha Campos, Maritza RodríguezEva Ayllón, Lucía de la Cruz, Cecilia Barraza, Tania Libertad, Cecilia Bracamonte, Lucila Campos, Iraida Valdivia, Marina Lavalle, Verónikha, Fabiola de la Cuba, entre otros.

Los Chamas

La más recordada siempre será Jesús Vásquez, conocida como la “Reina y Señora de la Canción Criolla”.  Ella nació en el barrio de Pachacamilla, muy cerca de la iglesia Las Nazarenas.

Grabó innumerables discos, con valses, marineras, polcas, y huaynos.  Sus interpretaciones más importantes son: La Pasionaria, Secreto, Todos Vuelven, Corazón, Muñeca Rota, Historia de mi Vida, El Plebeyo.

Esther Granados hizo del canto una celebración jubilosa, era jaranista. Inventó una muletilla (voz o frase que se repite mucho por hábito) que la identifica, porque eso hacía ella: “Solita me Jaraneo“.

Achinada y jacarandosa, Eloísa Angulo, debutó en el antiguo Cine Royal del Rímac, conformando el dúo Las Criollitas, con su prima Margarita Cerdeña.  Disuelto el dúo se lanzó como solista, interpretando temas como “Idolatría”.

Maritza Rodríguez, siendo muy niña ganó el concurso “La Escalera del Triunfo”, programa televisivo de la década del sesenta que conducía don Guido Monteverde. Al notar su voz aguda y sencilla, José Lázaro Tello vio en ella a la sucesora de Jesús Vásquez e inmediatamente le puso el seudónimo de “La Princesita de la Canción Criolla”.

Lucha Reyes, conocida como “La Morena de Oro del Perú”, nació el 19 de julio de 1936 en un hogar muy pobre, en el Rímac. Su verdadero nombre fue Lucila  Justina Sarcines Reyes. Su padre murió cuando ella tenía 6 meses.  La madre de Lucha Reyes se dedicó a la lavandería, lo que no le alcanzaba para cubrir sus necesidades básicas, enfermándose.  Al dejar de lavar ropa su madre, Lucha tuvo que mendigar comida todos los días en un convento cercano. Cuando la madre se recuperó internó a Lucha en el convento Buen Retiro de las madres Franciscanas.  En el callejón donde ellas vivían se reunían cantores y guitarristas de los Barrios Altos. Comentan que venció la tuberculosis, pero parece que esta información es falsa, porque se dice que  ella nunca sufrió de esa enfermedad.  Ella sufría de “Diabetes Emotiva”, y también se dice que padecía de arteriosclerosis.  Interpretó con su voz única los mejores temas criollos; y cantaba como sólo ella sabía hacerlo: con pasión, temperamento y gran sentimiento.  Se dice que ya estaba completamente ciega cuando grabó “Mi Última Canción”.  Falleció el 31 de octubre de 1973, el Día de la Canción Criolla, víctima de un paro cardíaco.

En la década de los años sesenta aparecen las peñas comerciales que luego se conocen como “Peñas Turísticas”. Pretendían ser herederas de los viejos solares donde los criollos se reunían para exponer su arte en grande. Algunas son recordadas, como la Peña Yufra en La Victoria.

Eva Ayllón, tras un perseverante deambular por las peñas, eludió la pobreza y obtuvo fama y fortuna. Es una triunfadora nata.  Donde otros se ahogaron en la mar brava de la bohemia, ella pudo mantenerse a flote con el típico estilo de interpretar el género.  Hizo lo que nadie se atrevió: experimentar haciendo fusión, aunque luego volvió al redil, convertida en una gran señora: Eva Ayllón.

Cecilia Bracamonte, se lanzó a triunfar con su elegante cantar. Sufrió penurias a los veinte años, y tuvo una hija del compositor Augusto Polo Campos. En una época también pretendió estilizar el género; usó en sus discos instrumentos poco usuales como el vibráfono y el violoncelo.

 

Cecilia Bracamonte

Junto al vals se desarrollaron los ritmos afro peruanos con similar popularidad. Lucila Campos, es emblema de esta tradición.

Lucia de la Cruz, no ha podido ocultar su trayectoria llena de estrépitos. Puede cantar valses de Juan Mosto, o José Escajadillo, u otro repertorio más agraz.

El programa de televisión “Danzas y Canciones del Perú”, animado por el inolvidable Nicomedes Santa Cruz, y Trampolín a la Fama del fallecido Augusto Ferrando, le sirvió a Cecilia Barraza para surgir a inicios de la década de los años setenta.

Como estrellas fugaces en la década de los años setenta, están cantantes como Verónikha, Aurora Alcalá y Charito Alonso, quienes dirigidas musicalmente por Freddy Roland formaron parte de la nueva generación de la música criolla.

Tanto la Municipalidad Metropolitana de Lima durante la gestión del Alcalde Dr. Alberto Andrade Carmona, revalorizando a compositores e intérpretes de nuestro folclore nacional; también el esfuerzo de compositores como don Mario Cavagnaro y don Augusto Polo Campos, quienes dirigían instituciones de formación de nuevos valores de la música criolla; asimismo la señora Teresa Palomino con su Ballet Folclórico Musical que permite aprender desde niños a disfrutar de nuestras danzas tradicionales; continúan la senda de difusión y vigencia del folclore nacional.

Susana Baca, el año 2002 ganó el Grammy Latino por su álbum “Lamento Negro”.  El año 2011 obtuvo el mismo premio por segunda vez.  Es una de las cantantes morenas más importantes del Perú que hace fusión.  Llegó a ser Ministra de la Cultura el año 2011, durante el gobierno actual de Ollanta Humala.

Susana Baca

La música criolla forma parte de nuestra tradición nacional.  Todos los peruanos lo tenemos siempre presente porque forma parte de nuestra identidad nacional.  Larga vida a nuestra tradición popular.  Viva el Perú !!!

“En la tierra nada se presta tanto para alegrar al melancólico, para entristecer al alegre, para infundir coraje a los que desesperan, para enorgullecer al humilde y debilitar la envidia y el odio, como la Música”.

(Martín Lutero)

Fuentes:

Diccionario RAE

www.peruan-ita.org

portal.perueduca.edu.pe

eruizf.com

Darío Mejía

Gonzalo Tealdo (El Comercio)

Ricardo Miranda Tarrillo

Manuel Acosta Ojeda

www.elperuano.pe

www.musicaperuana.com

www.clubregatas.org.pe

Luis Hugo Pazos Reumert

www.biografíasyvidas.com

elcomercio.pe

es.wikipedia.org

PROMAR

ESTHER GRANADOS SE FUE AL CIELO

ESTHER GRANADOS YA JARANEA EN EL CIELO

A las 5.30 de la mañana del día 19 de octubre del 2012, en el Hospital Rebagliatti, dejó de existir Esther Granados a la edad de 86 años.

Esther Granados

BIOGRAFÍA

María Esther Granados Ulloa nació el 30 de enero de 1926 en los Barrios Altos, Lima.

Sus padres fueron don Benjamín Granados Ramírez y doña María Ulloa de Granados.  Su infancia transcurrió en la desaparecida calle Universidad, que estaba por la Plaza de la Inquisición y el Congreso de la República.

Estudiaba en el colegio “San Marcelo” que se encontraba cerca de la iglesia del mismo nombre, en la esquina de Emancipación y Torrico, en el centro de Lima.

Se dice que un alegre grupo de compañeritas del colegio la llevó, casi a la fuerza, hasta Radio Goycochea, que estaba en la plaza San Martín, para mostrar su talento.

Solía recordar que debutó acompañada por el piano del doctor Alejandro Hernández, a quien le decían cariñosamente “Arañita”.  Luego pasó a Radio Lima, uniéndose al elenco que dirigía don Filomeno Ormeño Belmonte, gran compositor musical.

Esther se hizo muy popular y querida por el público, por su gran simpatía y su criollísimo repertorio lleno de alegría y de optimismo. Muy pronto se colocó a la altura de las Grandes Voces de la Música Criolla, quienes la recibieron  con gran afecto, solidaridad y compañerismo. Su estilo era muy diferente al de las otras grandes.

En 1987, el entonces Presidente del Perú, Dr. Alan García Pérez, oficializó mediante una resolución ministerial el nombramiento de “Las 6 grandes de la Canción Criolla”.  En este ramillete de glorias de la música criolla peruana se encontraban: Jesús Vásquez “La Reyna y Señora de la Canción Criolla”; Alicia Lizárraga “Cholita Linda del Perú”; Eloísa Angulo “La Soberana de la Canción Criolla”; Delia Vallejos “La Novia del Puerto”; Teresita Velásquez “La Emperatriz de la Canción Criolla”; Esther Granados “La Reyna de la Jarana”.

El Congreso de la República aprobó el año 2005 una Pensión de Gracia para Esther Granados mediante decreto legislativo No. 28619, por su aporte a la cultura.

La Municipalidad Metropolitana de Lima, celebrando el Día Internacional de la Mujer el año  2006, le entrega la estatuilla “Minerva” como premio y reconocimiento a su trayectoria musical.

ALGUNOS DE SUS EXITOS MUSICALES

Sus interpretaciones más celebradas son: “Un Suspiro” del autor Pedro Bocanegra, pero más conocida como “Suspiros”; “Nostalgia Chalaca”; “Vamos Boys”; “Que Viva la Jarana”; entre tantas otras que nos siguen deleitando por su melodiosa interpretación, jubilosamente jaranista, de chispeante humor criollo.  Grande entre las grandes.  A pesar de los años que llevaba a cuestas seguía manteniendo las cualidades interpretativas  que la encumbraron como la siempre reconocida “Solita me Jaraneo”, muletilla que ella inventó y usó siempre, mientras mostraba una sonrisa a flor de labios en cada presentación.

Las “Seis Grandes de la Canción Criolla”

Es importante mencionar que al grupo de las “Seis Grandes Voces de la Canción Criolla” se van sumando otros que también van ayudando a encumbrar la música criolla.  Entre ellos debemos mencionar a Lucha Reyes “La Morena de Oro del Perú”, Alicia Maguiña, Luis Abanto Morales, Arturo “Zambo” Cavero, “El Carreta” Jorge Pérez, Irma y Oswaldo, Eva Ayllón; entre  tantos otros.  Muchos jóvenes aún van asomándose para continuar con la difusión del folclore criollo, expresión genuina de ritmo alegre y jaranero, de chispeante humor, interpretación ejecutada por melodiosas voces, con el acompañamiento de guitarras y cajón.

SUSPIROS

Un suspiro de mi pecho así

Es prueba de mi mayor cariño

Porque el amor que te tengo a ti

Es igual al de un niño

Y queriéndote yo así con todito el corazón

Y si algún día murieras

Me consolaría amándote hasta morir (bis).

Oh mi dulce bien me siento morir

Porque mi loco delirio fue

Me juraste serme fiel

Al no ser así como yo te quiero

Y si algún día murieras

Me consolaría amándote hasta morir (bis)

Yo quiero que escuches

La imagen de mi alma

Que te ama y te adora

Como una aventura

Que nadie ha gozado

Tu nombre quedará grabado

Para ser dichoso por tu falso amor.

FIN

“La música es el verdadero lenguaje universal”

(Karl María Von Weber)

Fuentes:

El Peruano (Manuel Acosta Ojeda)

Es.wikipedia.com

dedica.la

http://www.amigosdevilla.it

http://www.criollosperuanos.com

http://www.biografiasyvidas.com

PROMAR

Minientrada

¿QUÉ SON LOS HÁBITOS?

¿QUÉ SON LOS HÁBITOS?

Para comprender mejor acudiremos al diccionario de la Real Academia Española:

Hábito. (Del lat. Habitus). Vestido o traje que cada persona usa según su estado, ministerio o nación, y especialmente el que usan los religiosos y religiosas. También, modo de proceder o conducirse por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.  También es dependencia respecto de ciertas drogas. Disminución del efecto producido por un medicamento en un organismo, a causa de su continua administración.

Sabemos que los mayores teóricos del hábito son Aristóteles y Santo Tomás de Aquino.

Quizá nos ayude a entender mejor el primer pergamino que nos revela HAFID, en “EL VENDEDOR MÁS GRANDE DEL MUNDO” de Og Mandino y que nos dice:

“¿Qué dos personas, entre mil sabios, definirán el éxito con las mismas palabras?  Y sin embargo el fracaso se describe siempre de la misma forma.  El fracaso es la incapacidad del hombre de alcanzar sus metas en la vida, cualesquiera que sean.  En realidad, la única diferencia entre aquellos que han fracasado y aquellos que han tenido éxito reside en la diferencia de sus hábitos.  Los buenos hábitos son la clave de todo éxito.  Los malos hábitos son la puerta abierta al fracaso”.

Mis acciones son gobernadas por el apetito, la pasión, el prejuicio, la avaricia, el amor, el temor, medio ambiente, hábitos, y el peor de estos tiranos es el hábito.  Por lo tanto si tengo que ser esclavo de los hábitos, que sea esclavo de los buenos hábitos”.

“… desalojaré de mi vida un hábito malo y lo reemplazaré con otro que me acerque al éxito”.  “Solo un hábito puede dominar a otro”.

Entonces, en cuanto se refiere a nuestras acciones y reacciones, hábito es la manera de proceder y conducirnos, que hemos logrado adquirir por repetición de actos semejantes.

Seguramente deben existir distintos tipos de hábitos, pero es importante diferenciarlos entre buenos y malos hábitos.

Malos hábitos son aquellos que no nos permiten crecer, evolucionar; al principio parecen atractivos pero sus consecuencias son desastrosas.  Estos son los vicios.

En cambio los buenos hábitos nos ayudan a alcanzar nuestras metas, nuestros objetivos.  Los conocemos como nuestras virtudes.  Para adquirirlos hay que poner toda nuestra voluntad, venciendo el miedo y la indecisión.

Las influencias del medio ambiente, hogar, escuela, sociedad, van moldeando nuestros hábitos, creándolos; y con el tiempo podemos realizarlos automáticamente.

Por tanto, debemos elegir adquirir buenos hábitos para  alcanzar nuestros anhelos, logrando hacer de nuestras vidas un éxito. Así estaremos evitando los vicios, que no son otra cosa que los malos hábitos, que nos pueden empujar al fracaso.

 

“Locura es hacer lo mismo y esperar un resultado diferente”

(Albert Einstein).

FUENTES:

www,america.edu.pe

www.emaster.com

Mercaba.org

Og Mandino “El vendedor más grande del mundo”

Diccionario RAE

PROMAR

EXCELENTES CONDISCÍPULOS UNIVERSITARIOS DE DANIEL A. CARRIÓN

EXCELENTES CONDISCÍPULOS UNIVERSITARIOS DE DANIEL A. CARRIÓN

Daniel A. Carrión

“Hasta hoy había creído que me encontraba tan sólo en la invasión de la verruga, como consecuencia de mi inoculación; es decir, en aquel periodo anemizante que precede a la erupción; pero ahora me encuentro firmemente persuadido de que estoy atacado de la fiebre de que murió nuestro amigo Orihuela: he aquí la prueba palpable de que la fiebre de La Oroya y La Verruga reconocen el mismo origen, como una vez le oí decir al doctor Alarco”. (Daniel A. Carrión).

Nuestro héroe nacional, maestro y mártir de la medicina peruana tuvo como compañeros de universidad a seres excepcionales, tales como: Casimiro Medina, Enrique Mestanza, Julián Arce, Mariano Alcedán, Ricardo Miranda y Manuel Montero; quienes siguieron paso a paso todo el proceso del experimento de Carrión; y, terminaron ese día lunes 5 de octubre de 1885 su historia clínica con estas sentidas y hermosas palabras:

“A las 11 y media de la noche lanzó su último suspiro, breve y profundo, que fue para los que le rodeaban la señal de que este mártir al abandonar la vida iba a ocupar en lo infinito el sitio que el Todopoderoso tiene reservado para los que como él ejercen la mayor de las virtudes, la caridad”.

Grandes visionarios, que lo defendieron, lo resaltaron, en esos momentos en que muchos aún no comprendían el gesto heroico de Carrión.  Una muestra de ello está perennizado en las páginas del libro “La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión, Estudiante de la Facultad de Medicina, Muerto el 5 de Octubre de 1885”.  He aquí algunos párrafos escritos por ellos en este libro, que los muestra como seres excepcionales:

 “Un año ha transcurrido durante el cual parece que su nombre y la memoria de sus hechos, hubieran quedado sepultados en el olvido; pero cuando las Ciencias médicas se ocupen de la Verruga Peruana, el nombre de Carrión estará íntimamente vinculado con el estudio de esta enfermedad, haciendo imperecedero su recuerdo y tributándole el homenaje de su respetuosa admiración.”

“Y en verdad no podía ser mayor el sacrificio.  Joven aún, lleno de esperanzas, con un porvenir risueño, asegurado por bienes materiales y la pronta terminación de una carrera profesional, la vida se le presentaba con todos sus atractivos.  Pero cuando la Providencia señala a cada cual el destino que tiene que desempeñar y cuando dota a seres privilegiados de cualidades excepcionales para elevarlos sobre el resto de los hombres, entonces el Genio comprendiendo su elevada misión, la lleva a cabo, excitando la admiración general y el interés que despiertan las grandes acciones.” 

“Es así como se presenta hoy, impulsando a un modesto y noble soldado de la ciencia, que sin aliciente de recompensa alguna, se lanza intrépido en la brecha, rinde la vida y lega con su esforzada muerte el más brillante timbre de verdadera gloria a la Patria y a la Medicina Nacional, en cuyo Martirologio científico hace inscribir en primera línea el nombre de DANIEL A. CARRIÓN”. (Página 6 del mencionado libro escrito por los compañeros de la nota).

Julián Arce

“Compañeros hay muchos, verdaderos amigos sólo son unos pocos”. (Steven Santana)

FUENTES:

Casimiro Medina (La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión,…”

“Historia de la Medicina Peruana en el Siglo XX”

Gustavo Delgado Matallana (“Daniel Alcides Carrión, Mártir de la Medicina Peruana, Héroe Nacional”).

PROMAR

LEYENDA DEL HUARACUY (AMANECIENDO)

LEYENDA DEL “HUARACUY”

Huaracuy  es una palabra de la lengua quechua cuya traducción al español sería Amanecer, Amaneciendo, De Amanecida o Cuando Está Amaneciendo, hora de los acontecimientos decisivos de la trama de esta leyenda

Los personajes centrales de este relato son dos gigantes hermanos: TUMAY RICA y YUNCA YACAN, naturales de Pozuzo (Oxapampa), quienes tienen que enfrentarse a dos gigantescas culebras a las que matan para que no sigan exterminando a los habitantes de estos lugares.

Una versión de esta leyenda lo cuentan los habitantes de OCUCALLA, uno de los pueblos que se encuentran en las alturas del distrito de San Rafael, comprensión de la provincia de Ambo, región Huánuco.  Por estos lugares existen  evidencias rupestres y monumentos arqueológicos de antiguos pueblos que aquí se mencionan; incluso se pueden ver huellas impregnadas en algunas piedras de aquellos cerros por donde pasaron los hermanos  gigantes buscando a los enormes reptiles para acabar con ellos, puesto que todos corrían peligro de ser exterminados.

Cuentan que una pastora del poblado de Pillcau salió al campo a pastar sus ovejas, como lo hacía todos los días.  Ocurrió de pronto que ese día el cielo se cubrió de nubes negras y luego comenzó a llover.  Ella, para no mojarse, fue a parapetarse dentro de un pequeño bosque pero de grandes y coposos árboles, donde la pastora encontró una planta silvestre llamada “Puru Puru” y se detuvo a contemplarla.  De pronto apareció un hombre joven parado a su costado.  Era blanco, simpático, buen mozo. Ella era una hermosa campesina.  Ambos no pudieron resistirse al encanto del amor, y se entregaron mutuamente en un torbellino de pasiones ese mismo día.  Así, sin pensarlo dos veces, la pastora quedó enamorada del mencionado joven galán que la acababa de conquistar.

 El joven enamorado dijo llamarse MARAY, y había llegado al valle de “Ramrash Ragra” procedente de la cumbre “Pachacuyun”.

En nuestras serranías se usa el batán (piedra plana) para moler granos, hierbas, tubérculos.  “Batán” en lengua quechua es “Maray”.  Resulta que nuestro enamorado y galán de esta leyenda era un ser sobrenatural, que tomaba la forma humana a voluntad, que en realidad era una piedra, un batán, y que había llegado rodando a ese valle de “Ramrash Ragra”.

Todos los días la chica iba por esos lugares con su ganado, para encontrarse con su enamorado.  Los padres de la chica notaron que estaba algo trastornada, con signos de ir  camino a la locura, por lo que optaron por llevarla donde un  sacerdote para que pueda curarla.  El sacerdote con rezos e imprecaciones llegó a curarla, por lo que los padres y la hija regresaron a su casa, donde pasados  algunos días la joven descubre que estaba embarazada.

El joven Maray, enterado del embarazo de la pastora, le advierte que cuando vaya a dar a luz a su hijo, no vaya a intentar atentar contra la vida de su criatura, menos intentar quemarlo; porque si algo malo le ocurriese a la criatura, ella sería la primera en morir.

La pastora, asustada y obediente, cuidó su embarazo.  Cuando llegó a dar a luz a su criatura se dio con la sorpresa de que eran dos huevos.

Para evitar que sus padres lo descubrieran los mantuvo ocultos en su seno.  Pero los padres pronto inquirieron por el fruto de aquel embarazo, y ella inventaba cualquier respuesta para justificarse, pero al no poder mantener por más tiempo esta situación, pasado una semana optó por llevar dichos huevos en una olla a la quebrada de “Ramrash Ragra”, lugar que era temido por los pobladores de estos lugares, porque lo consideraban lugar de vivienda de los demonios.  Allí los dos huevos fueron depositados cerca de una catarata, donde hasta la actualidad se pueden observar huellas en el lugar donde estuvieron posados, y muy significativamente por estos lugares crece el “Puru Puru”, planta silvestre y al parecer mágica.

Un día la pastora fue a ver a sus huevos y descubrió con gran sorpresa que habían nacido dos culebritas, hembra y macho.  Parece que la pastora y Maray se turnaron para cuidar a sus criaturas.  Cada día estas culebritas crecían rápidamente requiriendo más leche de los senos de su madre, por lo que se vio obligada a llevar leche de vaca en porongos para alimentar a sus dos hambrientas criaturas.  Pero ya resultaban insuficientes porque esas culebras eran insaciables y seguían creciendo y querían más y más leche, por lo que ellos (las culebras) le dijeron a su madre que, como se acercaba la fiesta patronal de San Pedro y San Pablo del pueblo de Pillcau, irían allí para comerse a los pobladores que acudirían a la misa, donde también estarían los pobladores de Comillca que era una población mayor, porque tenían mucha hambre.

Llegó el día de la fiesta patronal del pueblo de Pillcau.  La madre de las culebras que estaba en la misa recordó que sus hijos le habían advertido que en cuanto escuche que ellos llegaban, ella tenía que dirigirse a la cumbre del cerro “Gallac”, pero sin volver la vista hacia atrás. Acordaron encontrarse luego en la selva de Pozuzo.  Ella hizo todo como le habían advertido sus hijos, pero la curiosidad la ganó y a media cuesta de aquel cerro volteó para ver lo que estaba sucediendo.  Al instante, allí mismo quedó convertida en piedra de casi tres metros de altura; donde hasta la actualidad se la puede ver cerca al pueblo de Querojamanan.

Parece que las culebras seguían creciendo más, porque al reptar aquel día iban dejando grandes zanjas por donde avanzaban, producto del peso de sus grandes cuerpos. La leyenda cuenta de que estas gigantescas culebras nunca llegaron al pueblo, pero desde la quebrada de “Ramrash Ragra” iban succionando a los pobladores de Pillcau y Comillca quienes eran atraídos como por un imán, y así se devoraron a cuantos pobladores pudieron.

Maray sigue a sus hijos y se dirige a la cumbre de Ocucalla donde queda convertido en una piedra batán, donde hasta ahora se lo puede observar.

Cuentan que por aquellos tiempos vivían hombres gigantes por estos lugares, tanto en la cumbre de “Quirish” como por la quebrada de Comillca.

Aquí  intervienen dos gigantes de la selva del Pozuzo; aunque algunos dicen que eran de Panao.  Se llamaban Yunca Yacan y Tumay Rica.  En lengua del lugar se dice que Yunca se traduce como Pueblo, Yacan es igual a GrandeTumay se traduce como Saliendo, mientras que Ricay se traduce como Ver o Mirar.

Estos gigantes, enterados de que las culebras irían por la zona de su residencia, decidieron salir para enfrentarlos y eliminarlos.  Con esta idea caminaron por diversos lugares.  Pasaron por Chinchao, Pocras, Chupachos, llegando hasta la cabecera del Yaro en el lugar llamado Angasmarca; luego pasaron por Runtun Ripac, lugar estrecho para los gigantes, quienes  para poder pasar tuvieron que presionar al cerro con sus pies, quedando hasta ahora la huella moldeada de un pie izquierdo gigante, un testículo, también la huella de la mano que apoyó en la roca; llegando luego a Pachacuyun, donde se enteran que Pillcau estaba en las alturas de los Chupachos, de los Yachas.  De allí se dirigen por la quebrada de Rondos, llegan a Auquillo Pata, pasan por Ricra Parac, luego por Ocucalla, donde se encuentran en Hualhuapampa con las serpientes que venían alegres de devorarse a los pobladores de Pillcau y Comillca.

Los gigantes hermanos, temiendo ser comidos por las enormes culebras en un enfrentamiento abierto, decidieron hacerles una apuesta.  Les dijeron: “Si al amanecer de mañana ustedes nos  ganan en llegar a la cumbre del cerro “Kirish” antes de que salga el sol, nos comen.  Si nosotros llegamos antes que ustedes, entonces tendremos que matarlos”.  Las serpientes aceptaron la apuesta.  Firmaron un documento sobre una piedra, que hasta la actualidad existe en el pozo llamado “Chuchuhuana”, lugar donde las serpientes pernoctaron aquella noche.

Los gigantes aprovecharon el tiempo para ir hasta su pueblo Pozuzo, aprovisionarse de hachas, hondas, y volviendo al lugar donde se iba a llevar a cabo la mencionada apuesta, entrenaron esa noche lanzándose collotas gigantes con sus hondas, desde ambas orillas de la laguna “Chuncana”, donde hasta hoy día se pueden observar muestras de esas collotas lanzadas y otras que quedaron amontonadas a orillas de esa laguna, formando una muralla.

Desde allí, muy temprano, los gigantes subieron al cerro “Kirish” divisando a las serpientes que subían por el otro lado del cerro haciendo gran ruido.  La leyenda cuenta de que las culebras se habían retrasado por comerse temprano a los pobladores de Mutuy.  Las serpientes ya asomaban la cumbre de aquel cerro, cuando los primeros rayos del sol los segaron por unos instantes, momentos decisivos que fueron aprovechados por los gigantes quienes descargaron certeros hachazos sobre las cabezas de las serpientes, las que rodaron cuesta abajo hasta llegar a la quebrada conocida como “Talenga”.  Sus sangres llegaron a una laguna que hasta hoy existe y es conocida como “Yahuar Cocha” por el color rojizo de sus aguas.  Los cuerpos sin cabeza de las serpientes quedaron convertidas allí mismo en piedras.  Hasta ahora están allí y podemos observarlos, son conocidos como “Guichga” por su contenido de cuarzo.

Así perdieron la apuesta y la vida las enormes culebras ante los gigantes Tumay Rica y Yunca Yacan, quienes se retiraron del lugar sin mirar hacia atrás, porque de lo contrario habrían sido convertidos en piedra.  En su recorrido de regreso a casa llegaron a lavarse la boca en una laguna que ha quedado todo de color verde, porque los gigantes chacchaban hojas de coca y tenían toda la boca y los dientes impregnados del resto de estas hojas.  Adelante caminaba Tumay Rica; por su tras iba Yunca Yacan quien volteó para asegurarse de que las culebras no los estuvieran siguiendo y allí mismo quedó convertido en piedra en el lugar denominado “Carhuag”.

Los pobladores de las cercanías, enterados de estos acontecimientos, salieron bailando a recibir a los gigantes, pero fueron quedando convertidos en piedra en el lugar que se conoce como Negro Pampa, donde actualmente se pueden apreciar piedras o “huancas” con formas humanas.  Parece que uno de aquellos pobladores estuvo meando en aquel momento, porque existe una piedra con trazas de estar orinando, y del cual sale agua.

Escenario semejante al de la leyenda Huaracuy.

Por las alturas de “Yurag Rumi”, Tumay Rica continuaba su camino, sin detenerse, sin voltear, pero se sentó a masticar sus hojas de coca, se le cayeron al suelo algunas que luego formaron un pequeño bosque.  Se levantó, se acordó de su hermano, volteó la mirada y quedó convertido en piedra, muy cerca a su pueblo de origen, Pozuzo.

En la actualidad, las piedras que sustentan esta leyenda son objeto de culto por los campesinos de aquellos lugares, quienes los consideran dioses del campo, y cada año en época de carnavales son objeto de culto.  Los agasajan con hojas de coca, aguardiente, bizcochos, vino, confites, frutas, que les son servidos en un culto que se llama “la mesa”.

Así termina esta leyenda del HUARACUY,es decir del Amanecer, donde los héroes gigantes Tumay Rica y Yunca Yacan cortaron las cabezas de las serpientes cuando estaba amaneciendo; pero que en el trayecto de regreso a su pueblo Pozuzo quedaron convertidos en piedra por volver la mirada hacia atrás.

FIN

FUENTE:

Prof. AUGUSTO CÓNDOR J.

PROMAR

GRUPO DE AMIGOS DE DANIEL A. CARRIÓN

 GRUPO DE AMIGOS DE DANIEL A. CARRIÓN EN LA FACULTAD DE MEDICINA DE SAN FERNANDO

Nuestro héroe nacional y mártir de la medicina peruana, Daniel A. Carrión, tuvo excepcionales compañeros de estudio en la facultad de Medicina de San Fernando, que llegaron a estimarlo y comprenderlo, tanto en su dimensión humana como en la de su sacrificio.  Por eso estuvieron pendientes del desenvolvimiento del experimento, desde su inoculación hasta los primeros síntomas.

Cuando Carrión ya no pudo escribir sus apuntes clínicos, ellos lo hicieron siguiendo su dictado según el proceso del mal que iba anemizando a nuestro héroe, hasta el sacrificio final.

Luego, del fatal desenlace, siguieron trabajando para lograr el reconocimiento que Carrión se merecía.  Estaban allí para aclarar las conclusiones a las que habían llegado los médicos forenses, con la verdad de los hechos, de que “antes de la inoculación Carrión no sufría dolencia alguna”.

Luego, perennizando sus nombres en la noble tarea que se habían impuesto, logran publicar el libro que resaltamos, siendo un texto de consulta para quienes quieran conocer de primera mano el grandioso ejemplo de abnegación y amor al prójimo de Carrión.

Sus compañeros terminarían ese mismo día, lunes 5 de octubre de 1885, su historia clínica con estas sentidas y hermosas palabras:  “A las 11 y media de la noche lanzó su último suspiro, breve y profundo, que fue para los que le rodeaban la señal de que este mártir al abandonar la vida iba a ocupar en lo infinito el sitio que el Todopoderoso tiene reservado para los que como él ejercen la mayor de las virtudes, la caridad”.

 

Daniel A. Carrión

Así, al año del sacrificio de Carrión, el entonces estudiante Casimiro Medina, a nombre de 6 de sus compañeros de aula, solicita y consigue  por Resolución Ministerial que el Estado Peruano publique la “HISTORIA DE LA AUTO OBSERVACIÓN DE DANIEL A. CARRIÓN”.

LA VERRUGA PERUANA Y DANIEL A. CARRIÓN, ESTUDIANTE DE LA FACULTAD DE MEDICINA, MUERTO EL 5 DE OCTUBRE DE 1885“, libro compilado y sistematizado por los amigos y condiscípulos de DANIEL A. CARRIÓN (Casimiro Medina, Enrique Mestanza, Julián Arce, Mariano Alcedán, Ricardo Miranda y Manuel Montero), publicado en 1886, conteniendo el DIARIO escrito por el propio Daniel A. Carrión, el cual fue completado por sus compañeros de la universidad; su biografía; los apuntes que había elaborado sobre la enfermedad; nueve Historias Clínicas de Verrucosos que Carrión había estudiado en los hospitales de Lima; su propia historia clínica tras aplicarse cuatro inoculaciones verrucosas realizadas por el doctor Evaristo M. Chávez; notas periodísticas sobre su hazaña, y otros afines; el cual es editado por el Ministerio de Gobierno de aquella época.

 

En el libro “La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión, …” podemos leer párrafos contundentes de la opinión de los compañeros universitarios de “San Fernando”, sobre Carrión:

“Un año ha transcurrido durante el cual parece que su nombre y la memoria de sus hechos, hubieran quedado sepultados en el olvido; pero cuando las Ciencias médicas se ocupen de la Verruga Peruana, el nombre de Carrión estará íntimamente vinculado con el estudio de esta enfermedad, haciendo imperecedero su recuerdo y tributándole el homenaje de su respetuosa admiración.”

“Y en verdad no podía ser mayor el sacrificio.  Joven aún, lleno de esperanzas, con un porvenir risueño, asegurado por bienes materiales y la pronta terminación de una carrera profesional, la vida se le presentaba con todos sus atractivos.  Pero cuando la Providencia señala a cada cual el destino que tiene que desempeñar y cuando dota a seres privilegiados de cualidades excepcionales para elevarlos sobre el resto de los hombres, entonces el Genio comprendiendo su elevada misión, la lleva a cabo, excitando la admiración general y el interés que despiertan las grandes acciones.” 

“Es así como se presenta hoy, impulsando a un modesto y noble soldado de la ciencia, que sin aliciente de recompensa alguna, se lanza intrépido en la brecha, rinde la vida y lega con su esforzada muerte el más brillante timbre de verdadera gloria a la Patria y a la Medicina Nacional, en cuyo Martirologio científico hace inscribir en primera línea el nombre de DANIEL A. CARRIÓN”. (Página 6 del mencionado libro escrito por los compañeros de la nota).

Daniel A. Carrión buscaba demostrar que “La fiebre de La Oroya” era una grave evolución, un estado latente y pernicioso de la “Verruga Peruana”, su carácter infeccioso y contagiante, sus primeros signos y síntomas, el tiempo de incubación del mal.  Esto es lo que lanza a Carrión al experimento, que terminaría en su propio holocausto:  “hasta hoy había creído que me encontraba tan sólo en la invasión de la verruga, como consecuencia de mi inoculación; es decir, en aquel periodo anemizante que precede a la erupción; pero ahora me encuentro firmemente persuadido de que estoy atacado de la fiebre de que murió nuestro amigo Orihuela: he aquí la prueba palpable de que la fiebre de La Oroya y La Verruga reconocen el mismo origen, como una vez le oí decir al doctor Alarco”.

Al hacer esta observación Carrión demostró inteligencia y  sagacidad. Esto es tanto más admirable, estando tan sólo a dos días de su muerte.

Todo lo expuesto nos obliga a expresar nuestra sincera admiración y agradecimiento a esos extraordinarios compañeros que fueron amigos y condiscípulos de estudios médicos en la universidad.  También fueron los primeros en comprender y defender su acto heroico y su nombre, resaltar la dimensión de su sacrificio, escribiendo hermosos elogios de su admiración por la persona y comprensión de los actos del genio.

Pero no fue en vano el martirologio de Carrión.  Fue en aras de propiciar la cura de la enfermedad, para beneficio de humildes trabajadores y pobladores de menores recursos, que en ese entonces iban muriendo abatidos por el mal de la “Verruga Peruana” o “Fiebre de la Oroya”, que ahora se conoce como la “ENFERMEDAD DE CARRIÓN” ; y reconocen el mismo origen.

 

 “La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido”.

Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

FUENTES:

Pasco Ancestral y diverso (Eduardo M. Pacheco Peña).

Gustavo Delgado Matallana (“Daniel Alcides Carrión, mártir de la medicina peruana, héroe nacional”).

“Historia de la Medicina Peruana en el siglo XX”

Casimiro Medina (“La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión”).

Revista “16 de abril”.

PROMAR

“LA VERRUGA PERUANA Y DANIEL A. CARRIÓN”

DANIEL A. CARRIÓN, MÁRTIR, MAESTRO Y HÉROE NACIONAL

Creo imprescindible advertir a nuestros lectores que este artículo es una suma de extractos de varios escritos de diversos autores.  Destaca el libro “La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión” escrita por los propios compañeros de estudio de nuestro héroe, donde ellos vislumbran el futuro reconocimiento a nuestro personaje.

BREVE BIOGRAFÍA:

Daniel Alcides Carrión García, hijo del médico y abogado ecuatoriano Baltasar Carrión y Torres y de nuestra compatriota doña Dolores García Navarro, nació en Quiulacocha (Según investigaciones últimas), localidad situada al frente de la ciudad de Cerro de Pasco, el 13 de agosto de 1857.

Estudió la primaria en la Escuela Municipal de Cerro de Pasco. El fallecimiento accidental de su padre, lo dejó huérfano a la edad de 8 años, por lo que debió continuar sus estudios en la ciudad de Tarma al cuidado de un familiar de su madre.  A los 14 años de edad se trasladó a la ciudad de Lima, ingresó al colegio Guadalupe, donde cursó de 1873 a 1878 la enseñanza secundaria y media con calificaciones excelentes. Una vez alcanzado el título de bachiller, se matriculó en 1878, en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para cursar los estudios médicos, los que realizaría con notable éxito.

Durante sus estudios médicos, sintió honda inquietud por conocer dos enfermedades características de algunos valles centrales peruanos: una de ellas, conocida con el nombre de “Fiebre de la Oroya”, caracterizada por fiebre y anemia progresiva que, pese al tratamiento que se efectuaba en esa época, tenía una letalidad cercana al 100%.  El otro proceso llamado “Verruga peruana”, tenía igual distribución geográfica, pero de evolución benigna; con la súbita aparición de nódulos cutáneos y escasos síntomas generales. Hasta entonces se consideraba que ambos cuadros tenían diferente etiología.

EXTRACTOS DIVERSOS REFERIDOS A DANIEL A. CARRIÓN:

Textos que nos ilustran aspectos poco divulgados sobre la personalidad de nuestro héroe nacional Daniel A. Carrión, como de la trascendencia de su acción, quien ofrendó su propia vida en aras de lograr la cura al mal de la verruga, como manifiestan sus compañeros de estudios médicos.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en uno de sus “Anales”, brinda los siguientes RESULTADOS Y CONCLUSIONES sobre el perfil de la personalidad de Daniel  A. Carrión. De las doce conclusiones obtenidas resumimos las siguientes : 1º La Personalidad de Carrión muestra rasgos normales, sin visos de neuroticismo ni psicopatía; 2º En su carácter destacan los rasgos de asertividad, perseverancia, disciplina, estabilidad emocional, honestidad consigo mismo y con los demás, buenas relaciones interpersonales, capacidad de liderazgo y convicción plena en sus conocimientos; 3º Su vida estuvo dedicada enteramente a la ciencia; 7º El análisis grafológico confirma los rasgos de personalidad descritos; 8º El perfil de personalidad de Carrión satisface todos los criterios de Selye; 9º Su autoexperimentación se apoya en una sólida formulación científica y elevada escala de valores en la cual destacan un alto nivel de beneficentismo y apego extremo a la verdad; 11º El experimento de Daniel A. Carrión cumple con todos los preceptos éticos; 12º Se demuestra que la acusación del Dr. La Puente no tiene sustento alguno. (Anales de la Facultad de Medicina de la UNMSM).

Eduardo M. Pacheco Peña, docente de Historia y Geografía de la Universidad Nacional “Daniel Alcides Carrión” de Cerro de Pasco, comentando sobre el libro “La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión” publicada en 1886, y reeditada por la Municipalidad Provincial de Pasco el 2008, dice:

“SOBRE EL CONTENIDO DE LA OBRA compilada y sistematizada por sus condiscípulos: Casimiro Medina, Enrique Mestanza, Julián Arce, Mariano Alcedán, Ricardo Miranda y Manuel Montero, esta pequeña obra buscó perpetuar en la memoria colectiva los ideales y el noble sacrificio de Daniel A. Carrión en aras de las ciencias médicas y el bien de la humanidad. La Introducción nos presenta un efusivo exordio a la devoción hipocrática, sensibilidad e inteligencia del joven estudiante sanmarquino.  Dos de sus párrafos enuncian líricamente una verdad reconocida hasta por los medios de prensa masivos de su época:

“Y en verdad no podía ser mayor el sacrificio. Joven aún, lleno de esperanzas, con un porvenir risueño, asegurado por bienes materiales y la pronta terminación de una carrera profesional, la vida se le presentaba con todos sus atractivos; pero cuando la Providencia señala a cada cual el destino que tiene que desempeñar y cuando dota a seres privilegiados de cualidades excepcionales para elevarlos sobre el resto de los hombres, entonces el Genio comprendiendo su elevada misión, la lleva a cabo, excitando la admiración general y el interés que despiertan las grandes acciones. 

Es así como se presenta hoy, impulsando a un modesto y noble soldado de la ciencia, que sin aliciente de recompensa alguna, se lanza intrépido en la brecha, rinde la vida y lega con su esforzada muerte el más brillante timbre de verdadera gloria a la Patria y a la Medicina Nacional, en cuyo Martirologio científico hace inscribir en primera línea el nombre de Daniel A. Carrión”. (Página 06).

Transcribe lo que también dice dicho preámbulo a lineas seguidas: “(…) Aquí donde la absorbencia política y las efímeras glorias militares se reparten los aplausos y caudales públicos, aquí repetimos, ni un modesto mausoleo se erigió para perpetuar la memoria de este abnegado adalid de la humanidad”.

“Un año ha transcurrido durante el cual parece que su nombre y la memoria de sus hechos, hubieran quedado sepultados en el olvido; pero cuando las Ciencias médicas se ocupen de la Verruga Peruana, el nombre de Carrión estará íntimamente vinculado con el estudio de esta enfermedad, haciendo imperecedero su recuerdo y tributándole el homenaje de su respetuosa admiración”.
Este libro expuso por vez primera una biografía del héroe; los apuntes sobre la Verruga Peruana y los resultados analíticos que formulara Daniel A. Carrión antes de adquirir la enfermedad; las historias clínicas que reunió pacientemente desde 1881; su propia historia clínica tras aplicarse con ayuda del Dr. Evaristo M. Chávez cuatro inoculaciones de sangre procedentes de un tumor verrucoso del paciente Carmen Paredes; el discurso pronunciado en la Sociedad “Unión Fernandina” en el aniversario de su muerte; las notas de la prensa científica nacional (El Monitor Médico, La Crónica Médica, La Gaceta Científica y la Academia Libre de Medicina de Lima) y la prensa médica internacional (de Francia, Inglaterra, Cuba, México, Chile, Argentina, España…), resaltando el gesto generoso de Carrión; los artículos publicados en diarios nacionales como el polémico de Ignacio La Puente, que fue respondida por los autores de la obra en estudio, así como de otros anónimos columnistas que lo equiparaban a sabios de la talla de Jenner, Pasteur, Ferran, Trousseau, Koch, Reed, Freyre, Carmona, Fonsagrives…, y, como es poco frecuente hoy día, fundamentaban sus afirmaciones en detalladas explicaciones humanistas, terminológicas y científicas; el histórico informe del Dr. Leonardo Villar y los mezquinos comunicados de la Sub Prefectura e Intendencia de Policía; la nota aclaratoria a las conclusiones de los médicos forenses que escribieron los estudiantes Casimiro Medina, Enrique Mestanza, Julian Arce, Mariano Alcedan, Ricardo Miranda y Manuel Montero para aclarar que “antes de la inoculación Carrión no sufría dolencia alguna“; los discursos de los médicos Macedo y Almenara, y del estudiante Manuel I. Galdo en los funerales del mártir, y 04 notas periodísticas del suceso.
Estos documentos posteriormente fueron incorporados a otras publicaciones. El Dr. Gustavo Delgado Matallana, al editar su monumental obra “Daniel Alcides Carrión, mártir de la medicina peruana, héroe nacional” (Asociación de Historia de la Medicina Peruana y Fondo Editorial de la UNMSM, Lima, 2001), igualmente los contempló y reprodujo”.
En la colosal obra “Historia de la Medicina Peruana en el siglo XX” (publicación producto de la colaboración del “Fondo Editorial de la UNMSM” y la “Asociación de Historia de la Medicina Peruana), se puede leer, que:
“Daniel A. Carrión, estudiante del 6to. año de Medicina, de 28 años de edad, se encontraba estudiando la verruga desde 1883, la eligió como tema de tesis de Bachiller en Medicina.  Conocía la RV del centro andino peruano, por sus constantes viajes que hacía de Lima al valle del Rímac y a Cerro de Pasco, su tierra natal.  Resolvió hacerse inocular el 27 de agosto de 1885 con el material extraído con lanceta de un verrucoma localizado en el arco superciliar derecho del paciente de 13 años, Carmen Paredes, hospitalizado en el servicio del Dr. Leonardo Villar, del Benemérito Hospital “Dos de Mayo” de Lima, Perú.  El Dr. Evaristo Chávez le practicó 4 inoculaciones, a los 21 días padece anemia febril y luego de 16 días más de agravamiento del mal sucumbe el 05 de octubre de 1885, probando experimentalmente que la “Fiebre de la Oroya” y la “Verruga peruana” reconocen el mismo origen. 
En 1886, Casimiro Medina, a nombre de 6 compañeros de aula de Daniel A.Carrión, consigue  por resolución ministerial que el Estado Peruano publique en forma de folleto la HISTORIA DE LA AUTOOBSERVACIÓN DE DANIEL A. CARRIÓN sobre el período de incubación de 21 días y la enfermedad caracterizada por ictericia, fiebre, algias, insomnio y debilidad.  Sus condiscípulos de medicina observaron la palidez considerable de piel y mucosas así como debilidad que a partir del décimo primer día de enfermedad se iban agravando.  Daniel A. Carrión concluye que la enfermedad que lo acosa en ese instante es la Fiebre de la Oroya”.
Tal célebre folleto constituído por el diario escrito por el propio Daniel A. Carrión y completado por sus compañeros, su biografía y los apuntes que había elaborado sobre la enfermedad, así como 09 Historias Clínicas de Verrucosos que había estudiado en los hospitales de Lima, es editado por el Ministerio de Gobierno , considerando que es necesario estimular a los que se dedican a los asuntos importantes de la humanidad y la ciencia; que de esta suerte se honra al Perú y se perpetúa la memoria de los que se sacrificaron en obsequio de aquellos. 
Este folleto ha sido publicado en varias ocasiones a partir de lo que solicitaron los seis compañeros de aula de Daniel A. Carrión en 1886″. (De la obra: “Historia de la Medicina Peruana en el siglo XX”).

Dr. Gustavo Delgado Matallana

“C´est fini: esto se acabó”.  “Aún no he muerto amigo mío; ahora les toca a ustedes terminar la obra comenzada, siguiendo el camino que les he trazado”. (Daniel A. Carrión)

Fuentes:

Alberto Perales

Eduardo M. Pacheco Peña

Gustavo Delgado Matallana

“Historia de la Medicina Peruana en el siglo XX”

Anales de la Facultad de Medicina de la UNMSM

Casimiro Medina

“La Verruga Peruana y Daniel A. Carrión”

Wikipedia

PROMAR

AUSENCIAS INEVITABLES

AUSENCIAS INEVITABLES

Cuando éramos estudiantes y leíamos las “COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE” de Jorge Manrique, entendíamos “Cómo se viene la muerte tan callando”, o también que “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar que es el morir”.

Todos sabemos el inexorable final que el destino nos depara a cada uno de nosotros. Pero la cosa no es tan sencilla. Decirlo y aceptarlo es una cosa, pero cuando sufrimos la pérdida de un ser querido la cosa es otra.

Gritamos, lamentamos, sufrimos, lloramos. No queremos aceptar el inevitable final que a todos nos espera. Y, no es para menos. Jamás quisiéramos perder a ningún ser querido, y, menos dejar de existir nosotros mismos.

Hace poco, el 9 de julio del presente año (2012), falleció un profesional Cerreño, hermano menor de mi amigo Juan. El doctor EDMUNDO ROSAS CLEMENTE había partido para nunca más volver. Deja esposa e hijos, y a toda una familia que lo recordará siempre.

 La comunidad Pasqueña así como nuestra Asociación de Ex Alumnos del Colegio Nacional “Daniel A. Carrión” de la ciudad de Cerro de Pasco, Residentes en Lima, quedamos enlutados también.

Sabemos que Edmundo realizó sus estudios primarios y secundarios en su natal Cerro de Pasco. Ya en Lima, estudió MEDICINA en la Decana de América, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Como profesional desarrolló su carrera en la ciudad de Lima, tanto como médico en el Hospital “Dos de Mayo”, cuanto como catedrático en su Alma Mater, al margen de otros emprendimientos con el fin de ser útil a la sociedad, al gremio médico, a su familia, a sus amigos, a sus paisanos; en fin, apoyaba a todo aquel que necesitaba algo de él.

                                                         Hospital “2 DE MAYO”

Unos versos de “Nadie es Eterno” que canta Segundo Rosero, dicen: “No lloren por el que muere que para siempre se va, velen por los que se quedan si los pueden ayudar”.

Aprovecho para hacer llegar un pequeño mensaje, una palabra de aliento, a la esposa e hijos de Edmundo, lo mismo que a toda su familia. Pedirles que aún en los peores momentos de sus vidas siempre tengan presente una sencilla frase de Og Mandino: “ESTO PASARÁ TAMBIÉN”. Estoy seguro de que los va a ayudar.

Cuando sientan desfallecer sus fuerzas por la dureza de la pérdida sufrida, consuélense repitiendo esta frase, que les brindará una luz de esperanza de que este dolor también pasará. Aún la noche mas tenebrosa y negra, que nos asusta y da miedo, da paso a un nuevo día que con sus rayos solares nos tranquiliza, nos brinda una nueva oportunidad, y nos abre las puertas de la esperanza de que todo este sufrimiento también pasará. Las heridas cicatrizan y curan, tanto del cuerpo como del alma. Debemos retomar el camino de nuestras vidas, porque: “La función debe continuar”.  Aún sin darnos cuenta, todos somos actores del “Gran teatro del mundo”.

“Acogeré la felicidad porque engrandece mi corazón; pero también soportaré la tristeza porque descubre mi alma.”
(Agustine Og Mandino – 12 de diciembre de 1923 – 3 de septiembre de 1996 – fue un escritor estadounidense y autor del best seller “El vendedor más grande del mundo”.)

PROMAR

CENTENARIO DE AMBO Y SAN RAFAEL (HUÁNUCO)

PRIMER CENTENARIO DE CREACIÓN POLÍTICA DE LA PROVINCIA DE AMBO Y DEL DISTRITO DE SAN RAFAEL

La actual Región Huánuco (Perú) la conforman once (11) provincias, y son: Huánuco, Ambo, Dos de Mayo, Huacaybamba, Huamalíes, Leoncio Prado, Marañón, Pachitea, Puerto Inca, Lauricocha y Yarowilca.

Este año 2012 se celebra el Primer Centenario de la creación política de la provincia de Ambo (Huánuco), que fue promulgada mediante ley No. 1598 del 21 de octubre de 1912, siendo Presidente de la República don Guillermo Enrique Billinghurst Angulo.

Se conoce que esta creación política fue en conmemoración del Primer Centenario de la Revolución Emancipadora de Huánuco y de la Hecatombe de Ayancocha; hechos que ocurrieron en 1812, cuando los habitantes de esta región se levantaron protestando contra los abusos de los peninsulares, que finalmente terminó a sangre y fuego, con los principales dirigentes fusilados y uno ahorcado; otros terminaron presos, desterrados y muchos acabaron en las minas cumpliendo condena de trabajos forzados.

La inauguración oficial de la Provincia de Ambo se realizó 26 días después de dada la ley, porque es comprensible que en aquellos años aún las comunicaciones no eran instantáneas como ahora, tenían que tomar su debido tiempo para llegar a su destino.

Es así que la inauguración de la Provincia de Ambo se realiza el 16 de noviembre de 1912, con todas las formalidades del caso.

Al crearse la provincia de Ambo también se crean sus distritos, que son: Ambo, Huácar, San Rafael y Cayna.

El distrito de San Rafael, con su capital San Rafael, se inaugura oficialmente el 25 de noviembre de 1912.   Los pueblos que conforman este nuevo distrito son: San Rafael, Cochacalla, Chacos, Matihuaca, San Joaquín y Rondos; y , los caseríos de Chacatama, Alcas, Maray y Acobamba.

Mediante Ley N° 9430 promulgada el 7 de noviembre de 1941, durante el primer gobierno de don Manuel Prado Ugarteche, se elevan a la categoría de pueblo los caseríos de Santa Ana y Chacatama, pertenecientes al distrito de San Rafael.

Las primeras autoridades del distrito de San Rafael fueron nombrados oficialmente el 14 de agosto de 1913; siendo su primer Alcalde don José Marabotto Tomatti, y el primer Gobernador del distrito fue don Manuel E. Fernández.

Nuestro saludo afectuoso con las felicitaciones del caso, deseándoles toda clase de éxitos a los pobladores de la provincia de Ambo y a los de todos sus distritos que lo conforman en este su Primer Centenario de Creación Política.  Que sigan progresando todos los distritos de esta pujante Provincia de Ambo, así mismo todos sus habitantes, y los de la Región Huánuco, como también el Perú entero.

LEY DE CREACIÓN DE LA PROVINCIA DE AMBO

Ley N°1598

El Presidente de la República

Por cuanto: el Congreso de la República Peruana. Ha dado la ley siguiente:

El Congreso de la República Peruana:

Ha dado la ley siguiente.

Articulo 1°: Créase en el Departamento de Huánuco la Provincia de Ambo, compuesta de los Distritos de Ambo, Huácar, San Rafael y Cayna; y cuya capital será la villa de Ambo, que se eleva al rango de ciudad.

Artículo 2°: El Distrito de Ambo se formará con los pueblos de Ambo, Chaucha, Salapampa, Tomayquichua, Conchamarca y Ñausa y los caseríos de Sasahuanca, Huaylla, Ayancocha y Yuracmarca; el de Huácar, con los pueblos de Huácar, Angasmarca, Cochachinche, Añay, Quircán y Mosca, los caseríos denominados Cochatama y Raccha, y las haciendas de Moscatuna, Acobamba, Viroy e Ingenio; el de San Rafael con los pueblos de San Rafael, Cochacalla, Chacos, Matihuaca, San Joaquín y Rondos, y los caseríos de Chacatama, Alcas, Maray y Acobamba; y el de Cayna, con los pueblos de Cayna, Parcoy, Colpas, Coquín, Yamor, Quío y Yápac, y los caseríos de Lauricocha y Masquín, separados por el río de Chacachincha del Distrito de Yanahuanca, Provincia de Pasco, al que quedan anexados los pueblos de Tángor y Paucar. Las capitales de estos distritos serán los pueblos de sus respectivos nombres.

Articulo 3°: Los límites de la nueva Provincia serán: por el Norte, las quebradas de Ñausa y Sancarragra, que la separan de la Provincia de Huánuco; por el Sur, los ríos Chacachincha y Salcachupán, que los separarán de la Provincia de Pasco; por el Oeste, los actuales linderos que separan los distritos de Cayna y Huácar, de las provincias de Dos de Mayo y Huánuco; por el Este, los actuales linderos que separan el pueblo de Chacos, el de Huariaca, así como los actuales límites que deslindan las montañas del Pozuzo con San Joaquín, Maray y la cadena de Sacsahuanca.

Artículo 4°: Crease en la referida Provincia de Ambo un Juzgado de Primera Instancia y una Escribanía del Crimen adscrito a él, con igual dotación y gastos que el de la Provincia de Dos de Mayo.

Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.

Dado en la sala de sesiones del Congreso en Lima, a los dieciocho días del mes de octubre de mil novecientos doce. Rafael Villanueva. Presidente del Senado. J. de D. Salazar O., Presidente de la Cámara de Diputados. Pedro Rojas Loayza, Senador Secretario. Julio Abel Raygada, Diputado Secretario.

Al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Por tanto: mande se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veintiún días del mes de Octubre de mil novecientos doce. Guillermo E. Billinghurst. Elías Malpartida.

“Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado”.
Karl Marx  (1818-1883) Filósofo y Economista alemán.
PROMAR
FUENTES:
Mg. Augusto Cóndor Janampa
Wikipedia

GUILLERMO DELGADO “EL LEÓN DE JOSÉ DÍAZ”

GUILLERMO DELGADO QUINTEROS “EL LEÓN DE JOSÉ DÍAZ”

Don Guillermo Delgado Quinteros fue un gran futbolista peruano que llegó a ser conocido como “El León de José Diaz”, por sus soberbias actuaciones deportivas en el Estadio Nacional del Perú, donde imponía fuerza, técnica y gran personalidad.

El Estadio Nacional colinda en uno de sus extremos con la calle José Díaz, nombrado así en homenaje a un destacado militar argentino que vino con el Ejército Libertador del Generalísimo don José de San Martín.  Seguramente por esto se le llamó “El León de José Díaz” a nuestro futbolista don Guillermo Delgado, quien nació en la ciudad de Lima el 11 de febrero de 1931.

Según aporte de Pronaxus, don Guillermo Antonio Delgado Quinteros nació el 11 de febrero de 1931 en la calle Pimentel de la ciudad de Ica, donde vivían sus padres, don Manuel Jesús Delgado Guevara (un importante hacendado y ex político de Cajamarca) y doña Ruperta Quinteros Montes de Oca.

Debutó en el fútbol peruano jugando en las filas del club Centro Iqueño el año 1949, club en el cual se había formado.   Un año después pasó al club Alianza Lima, donde destaca convirtiéndose en ídolo blanquiazul.

El año1952 llega a jugar por el Huracán de Medellín, en la época conocida como “El Dorado” del fútbol colombiano, donde tiene oportunidad de alternar y enfrentarse a grandes figuras del fútbol sudamericano de ese entonces, como Alfredo Di Stéfano, Adolfo Pedernera, Néstor Raúl Rossi.

El año de 1953 regresa al Alianza Lima donde una vez más vuelve a mostrar su gran personalidad y carisma, convirtiéndose en el gran capitán blanquiazul, consiguiendo campeonar en los años 1954 y 1955, bajo la dirección técnica de don Adelfo Magallanes.

                                            Guillermo Delgado con Alberto Terry

Son famosos los duelos que sostenía con el crema don Alberto “Toto” Terry, en los clásicos Alianza Lima – Universitario de Deportes.

Su debut con la selección peruana se produjo el 23 de marzo del año 1952.   Jugó 22 partidos como seleccionado del Perú en la Copa América, convirtiéndose en uno de los futbolistas sudamericanos con más participaciones en ese prestigioso torneo.

Llegó a jugar 36 partidos como internacional en las selecciones peruanas entre los años de 1953 a 1957.

Es considerado por la afición deportiva como uno de los tres mejores defensas de la historia del fútbol peruano, junto a don Héctor Chumpitaz Gonzales y a don Julio Meléndez Calderón.

                                                     

Héctor Chumpitaz                                                               Julio Meléndez

Tras su triunfal trayectoria en Alianza, terminó su carrera en España, jugando por el Real Zaragoza y el Cádiz, en una etapa en la que no tuvo el rendimiento “superlativo” que de él se esperaba, puesto que llegaba como crack, algo que había demostrado en su país y Sudamérica.    Aunque sí pudo demostrar que era todo un entendido del fútbol, llegando incluso a ejercer como técnico y padre deportivo de jugadores importantes para el equipo amarillo.

Aprovecho este comentario para referirme sobre algo que me ha llamado la atención: un spot publicitario, entre tantos otros y sobre otros temas de un canal de televisión importante del Perú, donde un comentarista deportivo explica más o menos así: “…pero lo más importante es la creación de nuevos ídolos …” refiriéndose, me parece, a la aparición de nuevos valores deportivos.  Y me puse a razonar al respecto, concluyendo que seguramente eso es lo que hacen los comentaristas deportivos, es decir crear ídolos, pero que al final en muchos casos llegan a ser “ídolos de barro”, porque a la primera confrontación internacional se desmoronan y desaparecen, causándonos gran decepción.  Algunos sobreviven a duras penas y sin mayores glorias.

Me parece que si eso es lo que están haciendo los periodistas deportivos sería un gran error.  Porque la prensa deportiva no tiene que crear ídolos sino descrubrirlos, seguirlos, acompañarlos, destacarlos, aconsejarlos para que se corrijan en algo que pudieran estar fallando.

También  aprovecho para pner en relieve la lentitud de nuestro fútbol peruano.  Es cierto que nuestros jugadores dominan la pelota, hacen jugadas preciosas, pero eso no sirve de nada en una competencia deportiva internacional, donde lo único que vale es ganar o empatar.  Es desesperante verlos actuar parsimoniosamente, como si no tuviesen apuro de nada, y quedarse caminando como si nada cuando pierden la pelota.  Quizá esto sea modo de jugar en un partido de exhibición, pero no creo que pueda ser la mejor manera de confrontar una competencia.

Todos sabemos que los partidos de fútbol se ganan con goles.  Podemos jugar bonito y dominar los 89 minutos de juego, pero basta que el rival nos haga un gol en el minuto noventa y nos gana el partido.  De nada sirvió haber dominado todo el partido si no hemos hecho goles.

Por eso creo que es imperativo la creación de escuelas de fútbol, pero dedicados a formar delanteros, a chicos que aprendan los fundamentos de lo que deben hacer cuando les toca jugar, es decir hacer goles.

Otro aspecto que me llama la atención es que nuestros futbolistas no marcan al rival, no enciman ni se le adelantan al rival, solamente miran y miran, dejándolos jugar libremente.  Esto me parece que explica el poco éxito que alcanza nuestro deporte que congrega grandes multitudes.  Pequeños defectos pero que nos mantienen casi al sótano del contexto futbolístico sudamericano y mundial.  Creo que allí está la explicación de los fracasos internacionales de nuestro fútbol peruano.  Es urgente corregirlos, y si en algo pudiera servir nuestra opinión personal pues hay que divulgarla para que nuestros dirigentes deportivos, nuestros jugadores y la prensa deportiva ayuden a crear conciencia de estos errores y podamos trabajar para poder corregirlos a todo nivel, poniéndo énfasis en los menores y juveniles.

“No hay jugadores jóvenes o viejos; los hay buenos y los hay malos”  (Santiago Bernabeu).

Fuentes:

Wikipedia

Periódicos de la época.

Internet

PROMAR

Nube de etiquetas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.